Inocencia, sensualidad y sexualización
- bitacoraparaelalma
- Jan 7
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Updated: Jan 7
Joven, bruja, madre, puta, santa y anciana✨
De tin marín de do pingüé, cúcara mácara títere fue.....

Bitácora de mi alma: Dic, 17 del 2025
Luna Menguante.
Los arquetipos femeninos viven en la psique de la mujer como fuerzas ancestrales que la guían, la sanan y le recuerdan quién es en, su naturaleza más profunda.
Hace meses, en una celebración de la corporación donde trabajo, asistí a un evento donde una belly dancer me invitó a bailar, me encontré paralizada frente a la multitud.
No era porque no supiera bailar; era el miedo al juicio… toda la junta directiva internacional, mis jefes, muchos hombres, y un demonio interno: el miedo a ser vista, o mejor dicho, el miedo a ser “mal vista”.
Cerré los ojos y me entregué al baile, al bajar de la mesa fui recibida con aplausos y sonrisas. Minutos después, mis jefes estaban en la mesa bailando; Sin embargo, hubo un comentario que me atravesó como una bala: “Bailabas un minuto más y dejas a la chica sin trabajo, ¡María! Bailaste y te veías mucho más sensual que ella.”
¿Que me veía qué? ¿Más qué? ¿Sensual?
El eco de ese comentario me acompañó por semanas, apenas se asomaba en algún momento del día o durante una meditación, lo empujaba rápidamente hacia afuera porque no me atrevía a entrar en la profundidad de esa emoción.
Pero ya saben: la luna llena viene a iluminar, el 4 de Diciembre, sentada entre el vapor de la salvia y la caléndula, no pude esconderlo más.
Me tocó entrar con valentía en esos pensamientos, miedos y patrones limitantes que me habían impedido por años mostrarme tal como soy, auténtica y completa, con mi Venus en Aries: sensual, atrevida y descarada.
El estómago se encogió, sentí la sangre caliente recorrerme el cuerpo.
Esa emoción no era más que culpa y vergüenza.
Las voces de otras mujeres empezaron a aparecer como un ciclón en mi cabeza:“
Esa parece una puta… mira cómo se vistió… quiere llamar la atención…”Juicios heredados y aprendidos, porque en la realidad soy admiradora y adoradora de mujeres hermosas y empoderadas.
Me tocó enfrentarme a la verdad: me da vergüenza mostrarme sexy y sensual.
Recordé las infinitas veces que me cambié de ropa porque “parecía demasiado provocativa”, y como las veces que me atreví, por rebeldía a mi madre, a quedarme con lo que llevaba puesto, las miradas de juicio, me recordaron que debía esconderme.
Se mostró la capa que me había limitado durante años: MIEDO A SER DESEADA.
¿Por qué?Porque los hombres son peligrosos.Porque nadie te va a tomar en serio.
Porque ser sexy te expone al juicio.
Un juicio real o imaginario… la verdad no importa, lo grave era que ese juicio estaba dentro de mí.
Mi madre, la sociedad, la escuela, el sistema, la religión… todos sembraron esos pensamientos en la niña que fui.
Así como hace unas lunas me reencontré con la Inocencia, esta vez me tocó sentarme con la Sensualidad; y es que son, esas dos frecuencias las que realmente te llevan a vibrar como una Diosa.
La sensualidad no se actúa, se habita, el sistema nos quiso dividir entre pureza y deseo, pero una mujer soberana no se fragmenta. Ella recorre todos los arquetipos de su avatar femenino y sabe cuándo ser fuego, cuándo agua, cuándo raíz y cuándo cielo.
El poder es habitarlas a todas. La sabiduría es saber cuándo.
El tema es mucho más profundo de lo que parece, esta sociedad enferma, que crea hombres y mujeres débiles, el patriarcado que objetiviza a las mujeres y convierte a los hombres en predadores, es la voz del eco en esa creencia de “ser sensual es peligroso”.
Otra capa de miedo que no deja entrar el amor; otra capa que a miles de mujeres no les permite volver a lo que somos por naturaleza: creación, poder, ternura, sensualidad, y sobre todo, la sabiduría de que TODOS los arquetipos deben ser navegados para convertirnos en Diosas caminantes y libres.
Hay que bienvenir y habitar a la Niña para recordar el propósito y ver la vida con curiosidad e inocencia.
Hay que habitar a la Joven para ir sin miedo tras los sueños y mantener el pecho abierto, dispuesto a amar sin límites.
Sí, hay que habitar a la Puta para rendirse ante el amante y el compañero sin ser su madre o su hija; para despertar la creatividad, el placer y el gozo.
Hay que habitar a la Madre para nutrir y sostener un hogar en amor; y hay que habitar a la Sabia (la Bruja), tu mejor amiga, la única que tiene pistas sobre el camino que falta por recorrer.
Y todas están allí disponibles para ti con la luna y su danza; con tu ciclo. Eres todas, cada mes.
Están en tu ritmo, en tu sangre, en tu vientre y en tu corazón.
Están aquí contigo en este planeta.
Seamos, sin miedo, las Brujas que se sanan y sanan a su tribu: las que juegan con hierbas, hongos, aceites y flores; las que usan sus manos para transformar la energía; las que cantan con el útero y la garganta conectados; las que tocan instrumentos que elevan la vibración; las que cocinan medicina; y las que simplemente transmutan un espacio con su presencia.
Seamos la Salvaje que se defiende, que ruge como una leona cuando ella o los suyos están en peligro, la que pisa la tierra y la hace temblar.
Seamos la Santa que conecta con la pureza del corazón y sirve de canal divino para calmar el dolor de los hermanos.
No tenemos que elegir un solo arquetipo ni rechazarlos según la edad cronológica del cuerpo, no hay gratificación en elegir solo uno; eso es ilusión del sistema.
Escoger solo uno nos desconecta de nuestro potencial.
La verdadera revolución es reconocerlas y habitarlas a TODAS.
Ser un portal de vida, gozo y creación; una caminante despierta y libre, que sangra para limpiarse; que honra su cuerpo como un templo; que sabe que el corazón en su pecho y la brújula en su vientre reconocerán, con sabiduría, quién toma el mando y cuándo.
Estamos a salvo, somos magia, inocencia y sensualidad, GranDiosas.
Con amor y al servicio de Gaia,
Marijo; la Niña, la Joven, la Puta, la Madre, la Bruja y la Anciana.
🐋🦋 10.23




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